Me gustaba pensar en ti. Eras como mi adicción
Es que buscaba a veces las formas
Para obtener mi fortuna
¡Buscaba hasta abajo de las alfombras!
Pero pocas veces le pegaba a una
Cuando estaba por lograr mi gran objetivo
Me dejaron más seco que la sal
Me enojé mucho por tu responsabilidad
Y aunque cuando lo pienso no huelo bondad
Ya volví a mi alegría habitual
Al final, sentí que lo debía lograr
Sentí que debía comprar esa suave dureza
Estaba hecho con metal del cielo debido a su gran fortaleza
Fuese como fuese, quería ese manto celestial
¡Y por fin mi amigo lo compró en el mercado central!
domingo, 26 de octubre de 2008
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